viernes, 23 de abril de 2010

LIBROS EN SU DIA

Hoy es el DIA DEL LIBRO. Cuando llegué a mi casa abrazare a cada uno de mis librosy seguro tendremos aquellas charlas divinas con los personajes. He decidido comenzar con El Principito, que fue el primer libro que leí y del cual no he podido separarme. También abrazare a los libros de mi hermano. Ernesto sólo tiene 03 años y ama leer sus cuentos y espero que cuando tenga 30 ame seguir leyendo.

¿Por qué leo?¿Por qué los libros? simple, porque me permiten conocer y sobre todo imaginar más allá del papel que contiene sus palabras. Me voy feliz y los dejo con un poema de Mario Benedetti. (Mamá dice que es mi poema, yo también quiero creerlo). ENLIBRENSE!!!!!!

Quiero quedarme en medio de los libros
vibrar con Roque Dalton con
Vallejo y Quiroga
ser una de sus páginas
la más inolvidable
y desde allí juzgar al pobre mundo
no pretendo que nadie me encuaderne
quiero pensar en rústica
con las pupilas verdes de la memoria franca
en el breviario de la noche en vilo
mi abecedario de los sentimientos
sabe posarse en mis queridos nombres
me siento cómodo entre tantas hojas
con adverbios que son revelaciones
sílabas que me piden un socorro
adjetivos que parecen juguetes
quiero quedarme en medio de los libros
en ellos he aprendido a dar mis pasos
a convivir con mañas y soplidos vitales
a comprender lo que crearon otros
y a ser por fin este poco que soy

sábado, 17 de abril de 2010

EnPoesía

Para comenzar este artículo citare la frase célebre de lo que va del ciclo 2010-01, sacada de mi clase con el Profesor Víctor Vich, frase que sin duda ha marcado en mi más curiosidad que nunca por la poesía. “Los peruanos hacemos bien dos cosas, solo dos cosas, que son comer y HACER POESIA”

No creo que sea realmente cierto que sólo hacemos bien esas dos cosas, personalmente creo que hacemos bien muchas otras, pero si estoy convencida (más aún con el seguir del curso) que si hay algo excelente que se gesta en mi país es la poesía. Estoy convencida que la poesía peruana ha marcado un cambio drástico en el poeta. Además de situar a la poesía peruana en la literatura mundial como un icono que destruye el lenguaje, al fin el poeta deja de usar el lenguaje como un instrumento para explicar lo que ve. Ha servido para cambiar su imagen de poeta omnipotente que todo lo sabe y todo lo escribe. La poesía peruana se pelea con el lenguaje y demuestra que ya no es suficiente para expresar, para clamar lo que el hombre siente.

La poesía peruana ha logrado llegar a la cumbre de la literatura por la frescura que presenta su verso que incorpora lo coloquial, lo real, el lenguaje del día a día sin los adornos casi deslumbrante de la poesía moderna que se venía haciendo hasta que Vallejo irrumpe. Es con Vallejo que se quiebran los esquemas clásicos y aquella imagen que tenían los poetas, como los que vienen a develarnos las verdades del mundo que solo sus letrados ojos están posibilitados de ver. Más claro no lo puede dejar, la poesía nos demuestra que literatura o el arte no es aquello sofisticado, sino lo que queremos ver y entender como arte en sí.

Si alguien me pregunta que es lo que aporta la poesía a la vida tengo que decir mucho. Alguien alguna vez me dejo entender que la poesía “lo aburría”, es decir un poema en mi blog no pone. La construcción que se expone en la poesía, como toda expresión artística es una muestra de cultura que no sólo nos muestra al autor sino su contexto, nos devela su historia y como toda obra crea en nosotros historia también. Como lo he dicho anteriormente Literatura no es aquello que es sofisticado o estético, no es lo más letrado o complicado, sino que se trata de cómo hemos sentido y cómo es que hemos vivido.

El 15 de Abril se celebró el día del Poeta Peruano. Aquí les dejo uno de mis poemas preferidos de Vallejo, espero lo lean y le encuentren su propio sentido y sobre todo espero que entiendan la calidad de producción poética que se genera en el país y que no está siendo valorizada. Dejen de lado el “ah sí me gusta pero la poesía no”, siempre es bueno abrir los ojos a otros medios de expresión.

LA CENA MISERABLE

Hasta cuándo estaremos esperando lo que
no se nos debe... Y en qué recodo estiraremos
nuestra pobre rodilla para siempre! Hasta cuándo
la cruz que nos alienta no detendrá sus remos.

Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido!...
Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado...

Y cuándo nos veremos con los demás, al borde
de una mañana eterna, desayunados todos!
Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde
yo nunca dije que me trajeran.

De codos
todo bañado en llanto, repito cabizbajo
y vencido: hasta cuándo la cena durará.

Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla,
y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara
de amarga esencia humana, la tumba...

Y menos sabe
ese oscuro hasta cuándo la cena durará!



domingo, 11 de abril de 2010

Leonor, puedes respirar


Leonor se había escondido debajo de las frazadas de mi cama en un día de lluvia lo que sólo podía indicar que algo no andaba bien. Me tuve que limitar a sentarme en la mecedora, en medio de aquella forzada oscuridad, para escuchar los sollozos de Leonor y ver como de vez en cuando sacaba su mano para jalar un pañuelo Klennex de la cajita sobre el velador.

Era una etapa, siempre lo era, yo prefería volcar mi frustración con un buen par de audífonos y la música a todo volumen, tan perturbadora que las ideas se me removían. Saltaba por mi habitación como una desquiciada para que las ideas se me sigan removiendo hasta las entrañas, así era más fácil olvidar o sentirse menos culpable o tal vez odiar menos a alguien. Leonor en cambio prefería esconderse en una colcha, con los ojos hinchados, con las lágrimas en las almohadas. Esta vez era grave, por eso no se podía ir a su casa, sino su mamá la vería así y lo solucionaría con un calmante más, con una pastilla adicional al coctel que le mando el psiquiatra, porque al parecer para nadie es normal, excepto para nosotras, que alguien se deprima y no coma. No le hablaba porque con ella en ese estado era un trabajo casi en vano. Debía esperar a que se calme, que salga de la colcha con sus ojos negros ahora rojos por el llanto y con la mano extendida para que la ayude a levantarse. Llorar la agotaba, restaba de ella las pocas fuerzas que recolectaba durante el día y sin embargo llorar siempre fue una de los pocos escapes que tuvo durante el tiempo en que piso descalza la tierra.

- ¿Qué pasó? Es decir, la historia completa.

- La historia completa Celeste es que ya me aburrí.

Leonor se había aburrido del 80 por ciento de las cosas que había emprendido, porque no encontraba muchas que las llenara, todo era vacío menos las clases de ballet, menos los poemas de Eguren. Todo era aburrido menos poder hablar con conmigo, comer helados los viernes luego de clases, prestar atención a la clase de filosofía y conversar con el único amigo que tenía aparte de mí. Leonor pensaba que era una sensación de bienestar que sin embargo fue desmejorando, no porque ella se haya aburrido, sino porque él también se aburría de las cosas rápidamente. De eso fue, creo yo, que la pequeña Leonor se aburrió. Alguien se había aburrido de ella y eso era más difícil de asimilar que el resto de los problemas.

Sus sollozos me arrullaron y cuando volví a abrir los ojos tenía su rostro justo en frente. Que se haya levantado de la cama significaba que ya estaba lista para hablar sin tener que ocultarse debajo de la colcha.

Secó las lágrimas que aún le corrían por las mejillas, se sentó, acomodó la colcha alrededor suyo y empezó a hablar y hablar sin parar, era la segunda etapa. Iba a hablar conmigo lo que no le podía decir al psiquiatra porque en terapia la oían y después sólo la medicaban. Ella sólo quería que por alguna maldita vez la oyeran y nada más, sin pensar más, sin decir o analizar. No se trataba de develar los misterios de la vida, no al menos en este momento.

- ¿Quieres comer?

- Si.

- ¿Quieres comer en serio?

- No lo sé, pero si quiero comer.

- Ok. Helado entonces.

Al fin y en medio del helado llegó la tercera etapa, al fin L estaba lista para hablar sin atragantarse con sus sollozos y los pucheros que uno hace cuando las lágrimas salen de manera desenfrenada. Ahora si podía hablar tranquila, era el momento en que yo entendía que era lo que había sucedido exactamente, mejor que en terapia, mejor que en la vida de medicamentos que le habían hecho vivir y por algunas veces en su existencia sin sentirse culpable de comer o al menos no tan culpable. Por momentos callaba, tenía que ordenar las ideas, limpiarse los ojos y volver a acomodar la colcha como único escudo ante la realidad que a todos nos toca y con la que hasta el último de sus días no supo lidiar bien.

- ¿Fue como regresión?

- Algo así Celeste, fue triste.

Leonor regresó a los 4 años, o mejor dicho a los recuerdos que uno tiene de cuando tenía esa edad. Se es demasiado pequeño para recordar todo pero lo suficientemente consciente para grabar en la memoria aquello que de cierto modo nos hizo crecer, por ser algo bueno o algo malo. Leonor se había puesto mal luego que se parara tras la misma ventana en que esperaba a que llegara su papá cuando apenas era una niña. Había sido de nuevo engañada como lo solía hacer él, sólo que ahora era una nueva persona.

- Me voy, pero igual te voy a seguir viendo.

Fue lo que le su papá le había dicho a Leonor antes de irse de la casa y por su puesto en aquella época, cuando ella comía y no necesitaba ir a terapia su mamá le aclaró que ellos se divorciaban pero que ellos se seguirían viendo. Todo fue una mentira, no una mentira de su mamá sino de su papá que nunca más cumplió con su palabra. Al parecer si te aburres de Leonor dejar de cumplir con tu palabra, entonces eso se convierte en la mejor solución para calmar tu conciencia.

Luego de que nadie llegara la tarde anterior se paró detrás de la ventana y recordó como solía esperar a su papá los viernes, con sus zapatos de charol y su mochila lista. Supuestamente así pasarían el fin de semana juntos, ella le contaría con quien jugó en el nido, o que al fin hizo una nueva amiga “Se llama Celeste papi, un extraño nombre”, le iba a contar que comió, que le dijo su mamá y lo mucho que lo extrañaba, pero su papá nunca llegó. Fueron 5 minutos, fueron 10 minutos, fue a comer galletas y a hablar con su abuelo mientras esperaba, pasaron 30 minutos y decidió quedarse en la ventana. Papá había dicho a las 4 pero bueno a veces los adultos se retrasan pensaba ella. Ahora tenía 17 y no podía dejar de volver a los 4 años y recordar cómo sus ilusiones, puestas en el jardín delantero de la casa a través de la ventana por donde tenía que pasar su papá para recogerla como lo prometió, se desvanecieron junto con él.

- Más helado por favor.

- ¿Para que sigas tu relato?

- Si Celeste, más helado por favor.

Me siguió contando. Llamó el lunes como si nada hubiera pasado a pedir disculpas pero sin explicar nada, luego que Leonor se quedó el fin de semana como ahora con los ojos hinchados y la nariz roja de tanto llorar. La nana la sacó de la habitación porque sabía que su mamá le había pedido el teléfono para gritarle a su papá por ilusionar a la niña, a una pequeña.

- ¿Siempre fue así?

- Fueron solo 3 meses antes que desapareciera por completo, lo vi dos veces.

Leonor estaba convencida que así como su padre fue un malvado por mentirle a una niña, por crear expectativas que jamás iba a cumplir y sobre todo por actuar como si nada malo hubiera sucedido, de igual manera ella había sido una tonta por creer que llegaría a buscarla. Fue una tonta por aferrarse a las ventanas y llorar cuando su madre, su nana o su abuelo la sacaban de ahí, tonta por creer que algún día llegaría. Cuando creció siempre pensó que no iba a esperar a nadie más, que luego de lo que había pasado era imposible que alguien volviera a mentirle, porque para ella no podía haber nada peor que engañar a una niña, pero otra vez como en muchas de sus inocentes estimaciones de la realidad se equivoco.

Terminó su historia y siguió son su helado. Al fin pude entender porque estaba tan mal, no sólo le habían mentido sino que por eso habían vuelto a ella los recuerdo que pensó estaban ya suficientemente enterrados. Terminó de comer su helado, se arregló el cabello y tomo una de mis casacas.

- ¿Está lloviendo?

- Si, a cantaros.

- Perfecto Celeste, es hora de salir.

Bajo corriendo las escaleras de la casa, cuando abrió la puerta el aire frío entró de manera perturbadora, volteo y me dio una de esas sonrisas que dicen gracias.

- Leonor, ya para que gastas tus energías. Córtalo y punto.

Ahora que Leonor ya no está es que entiendo que ella sólo quería la lluvia y la verdad, eso era suficiente. Al menos al final de ese largo día y luego de decir todo lo que guardaba pudo respirar con normalidad de nuevo.



domingo, 4 de abril de 2010

Romance de la luna tucumana

Cuando estoy triste, cuando alguna idea extraña me ronda en la mente o cuando siento que otra vez he caído en las mismas fallas trato de regresar a la realidad, para sentirme mejor tal vez mortal pero con la certeza que todo tiene una solución. Para eso siempre regreso a las canciones a las que llamo "mis canciones de infancia". Porque las escuché desde niña, porque evocan en mi excelentes recuerdos.
ROMANCE DE LA LUNA TUCUMANA, no sólo me recuerda a mi niñez sino que la melancólica que su melodía transmite me alegra, eso es lo que necesito alegría porque he vuelto a descubrir (estúpido de mi parte haberlo olvidado) que en muchos casos el mundo también esta lleno de mentiras.
Pero como he aprendido ayer, hoy y seguramente seguiré aprendiendo cuando algo se extraña es porque si lo queríamos y si no es así hay que seguir los caminos que nos toquen.

Los dejo con una de mis canciones de infancia.

Bajo el puñal del invierno
Murió en los campos la tarde.
Con su tambor de desvelos
Salió la luna a rezarle.

Rezos en la noche blanca
Tañen las arpas del aire,
Mientras le nacen violines
A los álamos del valle.

Se emponchan de grises nieblas
Los verdes cañaverales
Y caminan los caminos
Con su escolta de azahares.

Zamba de la luna llena
Baila la noche en las calles
Con su pañuelo de esquinas
Y su ademán de saudades.

La noche llena de arpegios,
La copa de los nogales;
El tamboril de la luna
Cuelga su copla en el aire.

Mi corazón bate palmas
Con las manos de mi sangre
Mientras cansada, la luna,
Se duerme sobre los valles...


sábado, 27 de marzo de 2010

Crónicas de una Apagada Anunciada

Por la tarde con la idea en la cabeza de venderlas a mis papás la nota de apagar las luces durante una hora me enteré que se iba a la fiesta de la hija de no sé quien, así que como era una fiesta infantil mi hermano estaba cordialmente invitado. Inminentemente me libre de la charla sobre conciencia, medio ambiente, preservación y ahorro. Sería yo y la oscuridad. Ahora la pregunta exacta era “¿Qué voy a hacer yo en mi casa durante una hora a oscuras y sola?”

Para comenzar fijo que me perdía al menos el final del partido de Roger Federer. No iba a haber tenis, ni internet, ni luz para jugar a hacer sombras contra la pared. No me quedaba de otra, tendría que ingeniármelas.

Como llevar una crónica de mi regreso al pasado, pues sería como cuando tenía 4 años y la luz se iba de repente, a sacar las velitas o las linternas. Alrededor de las 8:10 p.m. saqué mi libreta y mi lapicero, abrí las cortinas del segundo piso del departamento donde me quedaría atrincherada por una hora, busqué el lugar más cómodo para contemplar no solo las calles sino a ver también quienes apagarían sus luces. ¿Apagarán las luces en la Plaza de Armas? ¿La mega cruz del cerro San Cristóbal? ¿Apagará la Católica todas sus luces? ¿Será que Wong se quedará a oscuras durante una hora? Mientras todas esas preguntas deambulaban por mi mente fui viendo el reloj y acomodándome a lo que sería tal vez una hora oscura pero de ideas callejeras. No hay nada más divertido que sentarse a ver la calle.

Mientras me preparó(es decir traigo mi botellita de agua, cojo mi libreta y mi lapicero) me pongo a hacer un zapping velo. Zapping y al hilo me gano con 3 video de Shakira, después de esto estaba segura que eso era una premonición de que era un MUST apagar la luz, la tele, todo. Era necesario por mi salud mental desconectarme. Creo que sí, siempre es necesario y ayuda. Seguí con mi zapping previo a la APAGADA, Oh no! partido de los Lackers, pero ni ellos impedirían que me apague por una hora.

Esperen. Una pausa y un mini ataque de pánico ¿Temblor? Y mi otro yo trataba de negarlo “noo temblor nada”. Mejor y alucinaba que era un mega tráiler que había pasado. Temblor, debía superarlo.

11 minutos, y para mi suerte pude ver el final del partido de Federer, ganó con doble 6-3.

1 minuto para apagar la luz.

APAGADA. Me lancé a la venta con la esperanza de ver a Lima a oscuras, pero me equivoqué. El edificio McGregor con algunas luces prendidas. El Chifa, el Pollo a la Brasa, la D’onofrio, la panadería y mis lindos vecinos seguían con todas las luces prendidas. El farol frente a mi ventana se apagó, seguro se quemó el foco o tal vez se había solidarizado con la Hora del Planeta.

Ya habían pasado 15 minutos, estaba en lo más profundo de mis meditaciones y alucinando con una irresistible sopa wantan cuando un megáfono me sacó de mis pensamientos. Dirigí mi vista hacia donde venía la lluvía, eran varios en masa, eran los Boy Scouts. Nunca había visto tantos en mi vida, marchaban por la pista gritando a una sola voz que todos apagaran sus luces. Normalmente los Boy Scouts y yo no somos amigos, pero al menos su marcha sirvió para que los de la panadería, el Pollo a la Brasa y algunas otras casas apaguen sus luces.

Media hora, se me acabo el agua pero sobreviví. Dirigí mi mirada hacia el farol solidario, ahora creo que sólo fue un error estadístico porque se había prendido de nuevo. 20 minutos y a algún vecino desinformado se le ocurre comenzar su mega fiesta justo en medio de la hora del planeta, así que para amenizar mi espera puso la gran y memorable canción “y hoy te vas, te vas, te vas”. Porque no se iba él y dejaba de prender luces, radio, micrófono y demás artefactos involucrados. Me imagino que ese debe ser mi castigo divino por dejar a veces las luces prendidas por las puras

13 minutos. Hora de cambiar de locación, de mi cuarto me fui al cuarto de mi mamá, previo tropiezo con algún zapato que estaba por el camino. Desde la ventana del cuarto de mis papás puedo ver la espectacular luna llena. Si la luz de la luna llena alumbra todo es mejor y más celestial, fue sin duda un ensueño y hasta hubiera podido escribir un cuento en ese momento. Claro que mi cuento estaría impregnado por el nuevo hit que alegra el tono de mi vecino, una de Carlos Vives. Justo cuando quienes más habría apagado sus luces, justo me preguntaba si la luna era de queso y porque en el primer piso todos los gatos de la vecina de enfrente estaban reunidos en el jardín fiesta y sin previo aviso, mis tímpanos fueron atacados por una canción de COMPLOT (cortesía de mi tonero vecino). Ahora si estoy segura que eso es karma, desde hoy en adelante tendré más cuidado con las luces.

2 minutos

Ahora mientras en la fiesta siguen con la cumbia, yo sigo con la luz de la luna, los gatos continúan con su reunión y pasa muchísima gente, aquellos que apagaron sus luces estuvieron fuera de sus departamentos o aprovecharon y sacaron a pasear al perro.

1 HORA después, llegó el momento de prender la luz… pero eso si no todas, no por las puras.

Luego de una hora mirando por la ventana, hecho esta de ahora en adelante tratare de no prender luces por las puras, así de pasada y baja el recibo de la luz. Para el final de esta pequeña crónica me entere que si fue temblor, así que no estaba neurótica sino que estaba en lo cierto.

sábado, 20 de marzo de 2010

Única Respuesta

Desde niña aprendí que la belleza estaba en las cosas más sencillas, es por eso que todo aquello que el hombre denomine arte será arte, no se trata de lo complicado o lo intelectual de la forma sino que es la forma es si. Así fue que con lo más simple como es ver una película con mi hermano encontré una respuesta que dar a todos aquellos que creen que solo lo tradicional es bueno, para los que están convencidos que sólo lo que ellos hacen vale la pena, una respuesta para lo que creen que no hay más vueltas que darle.

Si es que me vuelven a preguntar qué es lo busco solo tengo que decir que creo firmemente que ha llegado la hora de impulsar el respeto por la expresión artística de todos, de todas las vertientes y más aún en nuestra realidad social, en país como en Perú que está fragmentado y que en su mayoría está olvidado. Quiero que la gente entienda, en mi caso la Literatura, no es sólo producida por los más letrados o que se trata de un acto solo para el entretenimiento. Quiero que al fin se entienda que es una expresión cultural que define un contexto y una realidad. Esta en mano de todos preservarla y producirla, toda cultura produce no por alarde de sus cualidades intelectuales sino como parte inherente a la naturaleza del hombre.

“El mundo es a veces injusto con los nuevos talentos, las nuevas creaciones, los nuevos amigos. [..] No todos se pueden convertir en un gran artista, pero un gran artista puede estar en cualquier lado”

Si esto es posible, y estoy convencida de que lo es, creo que vale la pena hasta el último esfuerzo por tratar de construir, no sólo desde los libros como literatura sino también a partir dela educación, una conciencia que permita que la gente entienda que todo tiene un sentido y que en esta sociedad todos cumplimos un papel importante. Ahora mi papel es el de estudiar para enseñar, para escribir e investigar no en vano como muchos pueden creer, sino para ser parte de todo esto que he planteado anteriormente.

Como dije al inicio de esta entrada todos estos pensamientos (y la cita arriba mencionada) salieron luego de terminar de ver Ratatouille con mí hermano, sencillo pero necesario. Y es que no todo tiene que ser complicado para ser mejor. De Anton Ego pude sacar más de lo que esperaba y es que no sólo me recordó que en lo inesperado pueden estar nuestras revelaciones más grandiosas sino que también somos un manojo de recuerdos, recuerdos que terminan siendo parte de nosotros y que nos hacen ser o no ser. Entonces, si miro en retrospectiva me daré cuenta que muchos de los recuerdos que he ido almacenando desde niña dan una explicación a mis ideas actuales, a mis pensamientos y recelos. Siempre vuelvo a mi infancia para cobrar vida y seguir adelante, porque fue singular y alegre...a veces también triste, pero sobre todo importante porque desde aquel entonces descubrí que mi camino sería como lo es hoy. Complicado y delicioso a la vez, porque podré trabajar haciendo lo que me gusta. He descubierto, aunque puede ser un cliché, que ha llegado el momento de salir y seguir mis sueños… ir por donde dicte lo correcto, lo importante no es si alguien te dice que eres menos o un genio, lo importante es creer que uno es capaz de crear, mejorar y ayudar a que otros a que mejoren. Porque es nuestro deber velar por lo mejor, porque cada día se creen cosas nuevas. Estoy convencida que si dejamos de crear dejaremos de ser.

Yo no quiero dejar de ser…. he aprendido que de la vida debo andar feliz porque es la oportunidad que tengo de crear. Esta es mi manera de crear, de buscar algo nuevo, porque no tiene nada malo. Lo importante no es el miedo hacia los nuevos caminos y por ello criticar hasta que el miedo le gane al resto, lo importante es ir contra el prejuicio, contra los lastres sociales, contra las palabras mal intencionadas.

Esta será mi única respuesta y luego no habrá nada más que mis acciones. Me han dicho todo, lo bueno y lo malo. He recibido el apoyo y las palabras sinceras de mi familia, palabras que me sorprendieron gratamente. Sin embargo, no todo es rosa y la vida no es fácil y así como he recibido apoyo he recibido críticas y desdén. Creo que está claro que tal vez no sea un camino fácil o convencional, pero es lo que escogí no sólo para satisfacer mi necesitad de mayor conocimiento sino porque estoy convencida que este es mi camino.

Mi única respuesta para todos en estos días y las sabias enseñanzas de Anton Ego.

Hasta la próxima…



viernes, 12 de marzo de 2010

Neuronas que no hacen sinapsis

Parece que hubieran desaparecido, que la gente hubiera empezado a usar sus neuronas de nuevo, pero no fue más que una ilusión, la gente sigue diciendo huecadas y lo seguirá haciendo hasta el final de los días (Con tanto temblor y seguro ahorita la tierra se parte en dos). Eso si al que se esfuerce le cae su premio a fin de año. Miss o Mister Wekada.

Ahí les va…rían.

  1. Los menores escribieron más menos (Tom, promo 2005)
  2. Jesús es el hijo de Jesús, José y María. (Christian)
  3. Juan Diego Vertiz (Mamá Elvira)
  4. Seré vegetariana, aléjenme de la carne sólo comeré pollo (Tuchi F.)
  5. Hijas Mujeres (R. Trinidad)
  6. El voto femenino se dio a las mujeres (Clase de Inves. Académica)
  7. Soy agnóstico, pero no le digas a Dios (Hugo, Incomprendido)
  8. Si me tratas como imbécil al menos y trátame con respeto ( Karina A.)
  9. Quiero algo caliente y con cafeína…TRAEME UN FRAPUCCINO. (Tuchi F.)
  10. Enlace vía microondas, por eso si ves el microondas parece una tele, para hacer los enlaces pueeees. (Tuchi F.)
Espero que se hayan divertido, esmérense y tal vez entren en la lista.

XOXO

lunes, 8 de marzo de 2010

El 8 no debe ser sólo un día

Al pensar en este artículo me di cuenta que definir el género era una cuestión difícil. Si uno va al diccionario lo que encuentra al buscar la palabra mujer es que viene del latín mulĭer, -ēris y se refiera a “persona de sexo femenino”.

Entonces me pongo a pensar en lo primero que identifica al término mujer en el diccionario, claramente expresa que se refiere a una persona. Al buscar la palabra hombre esta se extiende a una seguidilla de explicaciones un poco más extensas que en mi primera búsqueda. Queda claro que el término hombre se refiere también a una persona. Entonces, persona puede ser hombre o mujer y al menos para la ingenua interpretación del Diccionario de la Real Academia Española están en una igualdad al momento de existir. Ambos existen y convive. El hombre coexiste con su mundo circundante la vida se base en esta coexistencia hombre – mujer. La pregunta del día va más allá de esta simple búsqueda, si se trata de una persona al fin y al cabo ¿por qué se ha llegado a la necesitad de tener un Día Mundial de la Mujer? ¿Qué ha sucedido durante la historia de la humanidad que nos ha llevado a buscar un día para recordar la condición de MUJER en la sociedad?

Hace unas semanas, en una conversación me afirmaron que las feministas y las mujeres en general sólo buscaban una igualdad para aprovechar su condición de mujer. Como autora de este blog tengo que decir que aunque no soy una experta y recién estoy en mis inicios yo si estoy a favor del feminismo y me parece que es una lucha necesaria que las mujeres debemos enfrentar no para buscar una supuesta IGUALDAD, como afirmó mi interlocutor, es la búsqueda del respeto a nuestra condición para que se pueda vivir en armonía, en libertad, en sincera libertad de decisión sobre nuestros cuerpos y acciones. Buscar igualdad sería eliminar las inequidades que nos hacen seres únicos. Estas diferencias no son una desventaja sino que permiten que el género se defina y nos deja entender que las necesidades de los hombres no son igual al de las mujeres.

El día de la mujer, personalmente, no se trata de un día donde se intente crear una conciencia de Igualdad entre ambos sexos, lo que se debe buscar el respeto verdadero de la mujer como sujeto portador derechos y deberes tal como los hombres. Es por este motivo que el 8 de Marzo no sólo debe representar una conmemoración por los logros que ha ido alcanzando la mujer a lo largo de la historia, desde su inserción al mundo académico hasta la representación política. Aún vivimos en una sociedad donde no se respeta la condición femenina al cien por ciento. Aún no se ha terminado, todavía hay temas importantes como la violencia de la cual es victima la población femenina, abuso que se puede dar en lo psicológico como en lo físico y en cualquiera de los dos casos aún no se tiene la educación y la conciencia de denunciar. Contamos con un alto índice de violencia contra la mujer, que remarca un uso indiscriminado y consciente del poder con el fin de sentirse superior. No se trata de violencia por cólera o por el hecho de generar vandalismo o algo por el estilo, sino que es la transgresión del derecho a no ser maltratado conjunto con la visión del rol femenino como inferior. Esto nos da como resultado la violencia desatada contra la mujer, que en muchos casos se traduce como feminicidio.

Por otro lado está la ola de violencia sexual de la cual también se es víctima, desde niñas hasta esposas que sufren el abuso sexual de sus maridos, nuevamente debido a la falta de educación o información las victimas no hacen las denuncias respectivas por lo que el entorno social en el que se desenvuelven las victimas reacciona cuando las consecuencias son irreparables. Otro de los temas que aún está pendiente no radica ya en asuntos políticos de representación sino en el respeto por la decisión del propio cuerpo.

Muchos creen que hay una verdadera igualdad de géneros, sin embargo esto no pasa del discurso, no se vuelca a la realidad. Aún hay que mejorar la educación de la mujer, es hora de impartir una educación tanto en la escuela como en el hogar que les muestre y genere una conciencia para que sepa que puede y debe defenderse, denunciar y que nada justifica el abuso. Es por eso que este 8 de marzo no sólo debe servir para conmemorar los logros que se han ido logrando, ha llegado el momento de superar los recuerdos o las historias de la evolución de la representación de la mujer, ahora es el momento de seguir con acciones concretas que nos permitan seguir avanzando, para poder seguir celebrando este día con logros nuevos.

Estoy convencida que ha llegado la hora no de convencer al resto de la sociedad o al gobierno, pues incluso con los avances que se han logrado Latinoamérica sigue siendo una sociedad machista. Tenemos que convencernos a nosotras mismas que nadie debe vulnerar nuestros derechos, que siempre hay una salida y que nuestra dignidad no se debe ver comprometida y mucho menos por el uso de la violencia, factor que sigue siendo el gran flagelo de la población femenina. Si se educa en esta conciencia, tanto a hombres como a mujeres, los siguientes pasos se darán por si solos. Es un proceso que aún no termina y que nos queda tiempo por recorrer.
¡Feliz día de la Mujer!

O cómo diría yo: ¡Feliz días, mujeres tomen conciencia y no permitan el maltrato sino sigan en el constante trabajo del respeto y libertad ¡